LA VOLUNTAD DE “CESARÍN”

Este pequeño artículo, si me lo permite estimado lector, me gustaría dedicárselo a mi querido sobrino de diez años, llamado en casa “Cesarín”, por su gran voluntad de vivir.
En muchas ocasiones durante las formaciones que imparto en materia de gestión de personas, como trabajo en equipo, comunicación o liderazgo, me encuentro con personas que se quejan de los jefes, de la situación, de los acontecimientos, de las circunstancias, de la falta de decidir, etc. Todo son quejas y quejas, pero ninguno de ellos aporta a las conversaciones la palabra “voluntad”.
Mi sobrino, sin saber de dónde viene ni que significa en realidad la palabra “voluntad” nos ha demostrado su gran voluntad de vivir, de seguir disfrutando de sus aficiones, juegos. De su familia.Ha tomado la gran decisión de su vida a través de la voluntad.
“Cesarín”, cuando salgas de este trance podrás leer este artículo e incluso te ayudaré a escribir uno juntos.
Debemos saber que la voluntad viene del latín voluntas que viene del verbo volo que significa querer, y es “la capacidad de las personas para hacer las cosas”. No lo intentes: hazlo. No dejes que se quede en mera intención.
Hay muchas teorías sobre la voluntad. Muchos filósofos hablando y escribiendo sobre la misma. Y todos coinciden en una misma raíz. La voluntad es libre, es la propia persona la que decide hacer o no hacer, decidir o no decidir, actuar o no actuar, llorar o no llorar,… Pero siempre nos arrinconamos en las circunstancias y presiones, vamos en el miedo de la decisión para tomar la voluntad de la acción.
La voluntad podría ser uno de los derechos universales de las personas y evidentemente es influenciado por las situaciones, pero es la persona la que toma de la decisión libremente.
Por eso amigo lector, toma la voluntad de cambiar las cosas, de hacer las cosas como tú consideres, de ser capaz de decir NO a otras y SI a las que quieras, desees o ames.
Estimado y querido “Cesarín” tú has dado una gran lección sobre la voluntad, la voluntad de vivir y  una vez tomada la decisión ya no hay vuelta atrás.
Tu tío, que te quiere.

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